arbonsen josep · oslo
si pelas una naranja sin prisa, te queda una tira larga y entera.
esta es la mía. empieza en un campo de naranjos de la costa blanca y llega hasta oslo. todo lo que hago cuelga de ella.
tira del hilo
todo empieza en la tierra.
i · la tierra
crecí en dénia, en una familia de agricultores de naranjas.
el campo te enseña pronto lo que luego tardas años en entender: lo bueno tarda una estación entera, y hay que cuidarlo cada día.
los domingos, al acabar la sobremesa, mi abuelo se levantaba y decía: «venga, vamos a merendar, que con este calor hace falta algo fresquito, un zumo de naranja o una horchata». nadie miraba el reloj.
de la tierra, al aire.
ii · la señal
después estudié ingeniería de telecomunicaciones. de allí me llevé la idea que más uso desde entonces: una señal llega lejos si le quitas el ruido.
entre exámenes de álgebra veía vídeos de un país lejano, exótico y raro. era noruega. sin saberlo, ya estaba sintonizando.
hasta que un día la señal se fue al norte.
iii · dos maletas
en octubre de 2019 llegué a noruega con dos maletas, sin trabajo y con muchas ganas.
pensaba que, siendo ingeniero, sería más fácil. no lo fue.
así que hice lo que había aprendido en el campo: tener paciencia. aprendí el idioma hasta hablarlo como uno más, y el idioma me abrió todo lo demás.
y el norte tenía inviernos largos.
iv · el invierno
luego llegaron otros obstáculos: seis horas de luz en diciembre, y hacienda… en noruego.
con tan poca luz, uno aprende a encender ventanas.
pero aquí hemos formado una familia: mi mujer, nuestra hija, nuestro hijo y yo. llamamos casa a oslo.
en el norte la confianza llega despacio. pero cuando llega, se queda.
y mis hijos ya me corrigen la pronunciación.
en las noches largas se lee mucho. y se escribe.
v · los libros
lo que mejor sé hacer es crear libros.
tengo una editorial boutique: pocos títulos, y cada uno pensado como un objeto único. unos se leen, otros se resuelven con un lápiz y otros acompañan una etapa de la vida.
editar se parece mucho a limpiar una señal: quitas todo lo que sobra hasta que se oye lo importante.
un libro también es un puente: lleva a alguien de un sitio a otro.
vi · el puente
vivo entre dos idiomas y dos maneras de hacer las cosas.
en el campo aprendí que casi todos los naranjos son un injerto: la raíz de un árbol y la copa de otro.
con los años entendí que yo también lo soy. raíz en la costa blanca, ramas en oslo, y fruto en los dos sitios.
tengo los dos pasaportes, el español y el noruego, y una idea que me ha dado este camino: somos más parecidos de lo que imaginábamos.
por eso hago de puente, en los dos sentidos.
y hay puentes que se construyen por dentro, en el trabajo de cada día.
vii · el tiempo
en el día a día aplico la tecnología más nueva, la inteligencia artificial y la automatización, a la forma de trabajar de las empresas.
es otra vez quitar ruido. con nekso, mi empresa en oslo, convierto tareas repetitivas en procesos que funcionan solos. las personas recuperan tiempo para lo que solo ellas saben hacer.
al final, todo sale de la misma naranja.
una naranja pelada sin prisa no se rompe. así intento hacer las cosas: con paciencia, sin ruido y sin cortar el hilo.
josep
oslo, 2026
si quieres tirar del hilo, escríbeme.
dibujado con código, línea a línea, en oslo.